Monopatín eléctrico sobre la mesa de trabajo del taller

Actualizado el 10 Sep 2026 ·

Qué revisar antes de comprar un monopatín eléctrico usado

Un monopatín usado puede ser un negocio excelente o un dolor de cabeza caro, y la diferencia casi nunca está en lo que se ve. Está en la batería, que es la pieza más cara del equipo y la única que no se puede evaluar mirándola. Esta es la revisión que hacemos nosotros cuando alguien nos trae uno antes de comprarlo.

Persona llevando un monopatín eléctrico plegado

Primero lo primero: la batería es el precio real

Las baterías de gama media están diseñadas para unos 300 a 500 ciclos de carga completa. Si alguien lo usó a diario y lo cargó todas las noches, llega a ese número en dos o tres años. A partir de ahí la pérdida se nota: un equipo que hacía 25 kilómetros empieza a hacer 15.

Y la degradación no es lineal ni obvia. A los cien ciclos una celda ya perdió alrededor del 14 % de su capacidad, sin que nada se vea distinto por fuera. Por eso un monopatín impecable de aspecto puede tener la batería en la última etapa de su vida.

Antes de negociar el precio, pensá esto: si tenés que cambiar la batería, el ahorro de comprarlo usado se te va entero. Esa es la pregunta que hay que responder antes que ninguna otra.

Cómo estimar la batería sin herramientas

Monopatín eléctrico conectado al cargador durante una prueba

Hay tres pruebas que podés hacer vos el día que vas a verlo. No reemplazan una medición, pero descartan los peores casos.

Pedí verlo cargado al 100 %. Si el vendedor te dice que lo trae a medias o "cargándose", volvé otro día. Necesitás partir de lleno para que cualquier prueba signifique algo.

La prueba del repecho. Andá hasta una subida y hacela entero. Si el equipo pierde fuerza a mitad de camino, o el indicador de batería se desploma dos rayas de golpe y después se recupera al parar, hay celdas desbalanceadas. Es la señal más confiable que podés conseguir sin abrir nada, y lo explicamos en detalle en nuestra nota sobre por qué un monopatín deja de subir repechos.

Andá quince minutos seguidos. No alcanza con dar una vuelta a la manzana. Los problemas de batería aparecen bajo demanda sostenida, no en los primeros dos minutos.

La columna y el plegado: el punto de seguridad

Este es el que más nos preocupa, porque es el único que puede lastimarte. Parate al lado del monopatín con el manubrio trabado y movelo hacia adelante y atrás. Un poco de juego es normal en un equipo usado. Un movimiento notorio, un clac metálico o una columna que se siente floja es motivo para no comprarlo, o para descontarlo del precio y arreglarlo antes de andar.

Mirá también la zona de la bisagra buscando fisuras finas, sobre todo alrededor de los tornillos. Es una pieza que trabaja con toda tu inercia encima cada vez que frenás.

Frenos, ruedas y chasis

Rueda de monopatín eléctrico vista de cerca para revisar su desgaste

Con los frenos hay dos cosas que ver: que frene de verdad y que frene parejo. Probá el freno trasero solo y sentí si el equipo se va de atrás. En los de disco, mirá el espesor de la pastilla.

En las ruedas, si son neumáticas revisá si están parchadas o si el vendedor te dice que "pierde un poquito": una cámara que pierde se cambia, no es grave, pero es un gasto a descontar. Si son sólidas, fijate que no estén cuarteadas ni con planos por frenadas. Tenemos una nota comparando los tipos de rueda si querés entender qué te conviene.

Y un detalle que dice mucho: mirá la parte de abajo del chasis. Los raspones profundos y parejos indican que se lo llevaba puesto en cordones y pozos, y eso se paga en el resto del equipo.

La electrónica: lo que no se ve

Controladora y sistema de gestión de batería de un monopatín

La controladora y el sistema de gestión de batería son las piezas que administran todo. No se pueden inspeccionar a ojo, pero dan señales:

Cualquiera de estos justifica no cerrar la compra ese día.

Qué pedirle al vendedor

Tres preguntas y una pieza:

La revisión previa a la compra

Técnico revisando un monopatín eléctrico en el taller

Todo lo anterior lo podés hacer vos y te va a evitar los peores negocios. Pero hay una cosa que no se puede estimar de afuera: el estado real de las celdas. Eso se mide, y medirlo es la diferencia entre pagar por un equipo con dos años de vida por delante o por uno al que le quedan seis meses.

Si el vendedor acepta que lo traigas, en el taller medimos la batería, revisamos la columna, probamos frenos y leemos los errores de la controladora. Salís sabiendo qué estás comprando y con cuánto podés negociar. El presupuesto de cualquier arreglo que haga falta no tiene cargo.

Y si el vendedor no acepta que lo revisen, eso también es información.

Después de comprarlo

Aunque venga andando bien, un usado agradece un service de entrada: ajuste de la columna, revisión de frenos, chequeo de conexiones y una puesta a punto de la batería. Es la forma más barata de estirarle la vida a lo que acabás de comprar. Lo contamos acá: por qué es clave hacerle el service.

¿Estás por comprar uno y querés una segunda opinión? Escribinos por WhatsApp con el modelo y las fotos que tengas. Reparamos monopatines eléctricos en Montevideo y estamos en Av. 8 de Octubre 4035 local 11.

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